La diferencia entre un paquete y un viaje a medida no es el precio: es cuánto está decidido de antemano. Un paquete ya viene cerrado y sale más ajustado porque las plazas se compran en bloque. Un viaje a medida se construye sobre tus fechas y tus prioridades, y por eso lleva más trabajo por detrás.
Las dos cosas están bien. Lo que no está bien es que te vendan una como si fuera la otra.